lunes, 19 de septiembre de 2011

Falacia 3: Argumento de la propia incredulidad


"No puedo explicar o entender algo, por lo tanto no puede ser verdad. (...).
Ejemplo ambiental: Es imposible que algo tan grande no destruya el medio ambiente, así que no debemos permitir que se construya".

domingo, 11 de septiembre de 2011

Falacia 2: Argumento de autoridad.


"Ejemplo ambiental:
Es un clásico en los debates medioambientales, y normalmente retorcido no hacia autoridades científicas alternativas, sino a famosos de cualquier tipo (estrellas de cine, músicos…) que se suman a las campañas de protesta. La gente conoce a estos famosos, piensan son importantes por su perfil público y les otorga un aura de credibilidad por ese mismo motivo. Sin embargo muchos de estos famosos son de los más ignorantes en lo que respecta a ciencia ambiental que podemos encontrar en nuestra sociedad."

Sólo enchufar la tele vemos la actualidad de esta falacia.

sábado, 3 de septiembre de 2011

NOSOTROS PAGAMOS EL PRECIO,... ELLOS FESTEJAN


Entre Falacia y Falacia seguiré hablando de aquello que creo debo hablar y este es el caso, ya que como escarpias se me ha puesto el vello al leer la última entrada del blog de Martín Carotti (enlace directo desde este blog en favoritos).
Allí en Mendoza (Argentina) se está reproduciendo otra Huelva. Por el afán protagonista de unos pocos y el ansia no disimulada de algunos por coger un cargo político de relevancia (diputado, concejal o presidente de la comunidad de vecinos del bloque si es necesario) para subirse a ese escabel desde donde la ignorancia se hace más evidente para todos, pero menos para él. Allí, como aquí en Huelva (Andalucía-España), son 1800-1900 puestos de trabajo (aquí perdidos, allí no creados), son 1800-1900 potenciales emigrantes que se crean y eso les da a esos individuos que, espero, algún día pagarán sus felonías, motivo para celebrar fiestas y saltar de alegría, al fin y al cabo, la factura de esas fiestas las pagamos nosotros, los 1900 que nos vamos al paro.
Pero como no soy mal pensado, quizás tengan razón y sea la opción mejor para nuestras comarcas, las que más dinero traerá. Esos 1900 emigrantes animarán la fabricación de maletas (de cartón con correas a ser posible por favor), ingresarán una buena cantidad de dinero (divisas) desde sus lejanos puestos de trabajo a las cuentas de sus familias, y todo eso sin consumir peligrosa energía, generar residuos sólidos urbanos (RSU) ni detritus para las Estaciones Depuradoras de Agua (EDAR).
Al final hay que darles la razón, lo mejor para una comarca es hundirla en la desesperación, obligar a la emigración (como hace 50 años) porque eso trae mucha riqueza, así que, reconociendo mi error, agradezco a esos próceres de la patria chica que nos hallan dejado en el paro y nos indiquen la A-49 (eso en Huelva, en Mendoza no se cual es la autopista más cercana), la estación de ferrocarril o la recien creada terminal de cruceros para empezar a generar riqueza cuanto antes. Gracias y que la verdad nos coloque a cada uno en nuestro sitio, aunque sea en un idus de marzo del milenio que viene, yo estoy dispuesto a asumir mi responsabilidad y errores, ¿y tú?. Saludos.

viernes, 26 de agosto de 2011

Falacia 1: Atacando a la persona


Se ataca personalmente al individuo y no sus afirmaciones. Los crédulos dicen que los demás no tienen una mentalidad abierta, el "otro bando" cae en la trampa cuándo en la disputa dicen de los otros que están locos o son bobos.
Ejemplo ambiental de Ian Woodward:
"Los que se oponen a un determinado proyecto demonizarán al promotor del mismo, atacándole personalmente (ya sea a la empresa o a la cabeza visible) y dejando de lado las evidencias. Siendo la naturaleza humana como es, es una buena táctica. Es muy fácil convencer al público para que odie a un promotor demonizado, y esto aleja la atención de la evaluación de las consideraciones medioambientales y la sustituye por una elección entre "buenos" y "malos". Y dada esta (falsa) elección ¿quién elegiría a los malos? También los trabajadores ambientales pueden ser víctimas de tales ataques, con los opositores intentando desacreditarles por haber estado en contacto con "los malos"".
En Huelva tenemos un clarísimo ejemplo cuándo no se atiende a las indicaciones de los técnicos que llevan (llevamos) decenas de años trabajando con los productos y procesos de la discordia porque dicen que somos "estómagos agradecidos". Me han pagado por hacer mi trabajo de forma decente y de la mejor forma que he sabido y podido, si en algún momento hubiera pensado que con mi trabajo podía dañar la salud de mi familia, amigos y vecinos, hubiera dejado de hacerlo; sin embargo se nos tacha de delicuentes ambientales (contaminamos a conciencia las noches y festivos) y de tener muy "mala leche" (acuesto a mis hijos, los arropo y me voy a la fábrica a fumigarlos y envenenarlos). Lo malo es que la gente los cree ¿quién se pone de nuestro lado, de "los malos"?.

La ignorancia es contagiosa


Este es el título de un artículo de Ian Woodward (ex-director del organismo de protección del medio ambiente del gobierno de Tasmania). El subtítulo es "La importancia del pensamiento crítico en la gestión ambiental". No reproduciré aquí el artículo publicado en el último número de "El Escéptico", pero si me parece interesante coger como guía el apéndice que incluye las falacias lógicas que se emplean en el discurso de la gestión mediambiental. Como aperitivo os pongo algunas de sus frases:
"Los humanos se contagian el pánico rápidamente, y el comportamiento de las muchedumbres en momentos de terror normalmente desemboca en desgracias".
"El público obtiene su información de los medios de comunicación y del cotilleo, ambos notablemente incapaces de informar sobre asuntos técnicos".
"Es la comunidad la que crea las aguas residuales, conduce coches, quema leña, usa la electricidad o tala bosques para cosechas o viviendas, todo sin declaraciones de impacto ambiental... y es la comunidad la que compra los productos de la industria que vilipendia".
Saludos.

martes, 16 de agosto de 2011

Lo Natural = Bueno y Lo Artificial = Malo


Esta es una máxima que nos están colando continuamente. El último, y lastimoso ejemplo, es un anuncio donde aparece un famoso divulgador científico (que destina los beneficios del anuncio a una Fundación) diciendo que un pan que anuncia es bueno porque es natural, no artificial. Evidentemente no hay nada más falso que esa afirmación. ¿Acaso ese pan ha nacido por generación espontánea tras diversas mutaciones evolucionistas de un nuevo árbol o arbusto?. Ese pan, como todos, lo han hecho personas y máquinas creadas por personas, así como los medios empleados para hacerse con la materia prima y traernos el producto al supermercado más cercano. Si este pan es bueno, ¿qué porquería me han vendido hasta entonces?, asociar Natural = Bueno y Artificial = Malo es algo que debemos desterrar. Un perro rabioso es lo más natural del mundo, también el sarampión o una víbora y nadie los quiere cerca. La anestesia es "muy artificial" pero nadie quiere sacarse ni un diente sin ella, también queremos que las ambulancias tengan el depósito de combustible lleno para recogernos y llevarnos a un hospital nada natural. Perdón, es usted de los que funcionan a pedales de bicicleta, no me había fijado en los metales de su cuadro y radios y llantas, en la goma de sus ruedas, en el resto de materiales (cables, frenos, ropas...) que han nacido del árbol "bicicleto". No critico la bicicleta, mientras más se use mejor viviremos todos, pero que no se cubran del manto de la pureza ecológica con una goma que puede ser con base de caucho cultivado en plantaciones donde sólo Dios sabe las condiciones laborales. Lo dicho, nada es Bueno de por sí, ni Malo tampoco, todo depende del uso que se le dé, y el uso de esa asociación de palabras Natural=Bueno, Artificial=Malo es uno de los grandes peligros de nuestra sociedad por lo que significa y logra, así lo creo yo. Saludos.

lunes, 8 de agosto de 2011

ESPAÑA ES POBRE


Desde el siglo XVII, aproximadamente, los españoles vivimos como ricos gracias a ingresos "irregulares" que llegamos a considerar normales. Hoy día seguimos así, no nos enteramos que somos pobres porque no tenemos minería rica (el mercurio no se usa, las piritas son de baja ley y muy polimetálica, el carbón calienta menos que una candela de papeles...), no tenemos ganadería ni agricultura eficiente en gran cantidad, luchamos por eliminar la industria de nuestras tierras porque es fea y nos molesta, etc.
El planeta se ha contagiado de este mal y vivimos por encima de nuestras posibilidades. Acostumbrarnos a lo mucho es fácil, el paso atrás es muy duro pero necesario.
Pero para ello debemos asumir que España, fuera "chominismos", es pobre y vive muy por encima de sus posibilidades, sólo un pueblo pobre considera al turismo su principal industria y crea la ilusión en todos los ciudadanos de que atrayendo turistas a su ciudad se resolverán todos sus estrecheces, que trabajando tres meses al año viendo como otros disfrutan con nuestro sudor, nos haremos ricos. Después de varios siglos de hacerlo (y disfrutarlo) va siendo hora de colocarnos en nuestra posición. Y ojo, no digo nada de huir del turismo, ya he expuesto varias veces mi opinión: todos los sectores económicos son compatibles entre sí y necesarios para un desarrollo equilibrado. Saludos.